“Para ser feliz y no morir en el intento”
(En un salón como de los de catarsis colectiva, sin embargo es uno de esos espacios donde las mujeres que van a ser madres asisten para talleres de psico-profilaxis prenatal. Hay cojines en el suelo, el ambiente invita a la meditación, puede haber una música de fondo de esas que “evocan” paz casi imperceptible, la protagonista se encuentra sentada en uno de los cojines, está relajada y al parecer le toca el turno de hablar).
¿Por dónde empezar? Porque esa temática de la que hablan hoy está un poco subida de tono… (Respira y recuerda) “¿Qué cuáles han sido las situaciones que han transformado mi vida?, no sé, pero me parece que eso está un poco rudo y más aún cuando uno está en éste estado, digo no es porque uno sea menos pero parece que te pones más sensible y toda esa paja loca que nos dicen. Pero bueno ya que todas han hablado no me queda de otra sin embargo les advierto que no será muy encantadora la historia, más bien es aburrida y trillada, porque es que la vida nos la hacen trillada y nosotras nos conformamos… (Irónica) Por lo menos es para lo que nos educa esta sociedad: “Para conformarnos”. (Haciendo reflexión)
Bueno tampoco debo se tan pesimista, realmente he tenido muchas experiencias que han transformado mi vida, tan profundas y contundentes que sólo auguraban una vida de antagonista en una historia irrelevante, pero resulta que ahora soy una “Eva” como dice Silvio en su canción, (en este momento se escucha la canción Eva de Silvio Rodríguez) pero de éste tema les voy a hablar más adelante aunque lo que primero pregunta la gente en éste país si te ven preñada es “¿Y el papá?, me imagino que está feliz”, y a uno le viene una afrecherita sabrosa que te provoca matar a “los” y sobre todo “las” impertinentes que tienen el viejo esquemita balurdo clavado en su cerebro…
Sin embargo estoy conciente que todos y todas tenemos en nuestras historias tan contundentes que hacen que cambiemos ese “Fatum Inexorable”.
Empecemos por la Familia: Que según lo enseñado y atiborrado en nuestra existencia, “Es la célula fundamental de la sociedad” (Se sonríe malévola). En primer lugar y pa’ que nos vayamos familiarizando y enseriando con el meollo del asunto, los hechos familiares con personajes imperfectos y peores que los de cuentos de hada –porque en esas historias sólo el príncipe es bueno y bello, es decir: “el hombre” porque el resto desde las hermanas hasta las madrastras son patéticas… Bueno esos personajes con tantas miserias humanas como para demandar a los publicistas que dibujan en sus cuñas familias perfectas y amorosas, yo entiendo que los trapos sucios se lavan en casa pero bicho tanto amor me da asco…( hace un gesto de repulsión pero sin caer en lo exagerado o neurótico).
Miren compañeras, los mayores vicios los aprendemos de la familia y para ser más específica, lo aprendemos de las mujeres de la familia. Yo no sé cuál fue el esquema que les inocularon a ustedes pero lo que a mi respecta, me inocularon el esquema del machismo repetido una y otra vez, éste esquema podemos denominarlo (SEM): Sistema de Educación Machista… y estoy segura que no fui la única formada con esta filosofía (se ríe con burla de las demás participantes).
Esa historia que nos inocularon, donde te dicen que sólo existe un “amor”, un príncipe azul, y si no es tan azul no importa: (remedando a una mamá o a una abuela) “A ese lo escogiste y con ese debes morirte, con todo y sus defectos, para eso estamos las mujeres, para comprender”.
Fundamentalmente nos preparan para un mundo de final feliz, de cuentos de hadas al mejor estilo nórdico y nadie nos habla del color del trópico, ni de lo diverso y colorido de los amores por estas latitudes, del caribe y de la necesidad de movimiento que tenemos, de ese erotismo a flor de piel que nos lleva a la locura sobre todo al sexo… (en este momento ella puede ser un poco seductora con la voz).
(Vuelve al tono reflexivo y sereno)
Como les contaba, mi vida pudo ser tan aburrida y común como la de cualquier otra, sin embargo quizás haber nacido el día internacional del teatro o producto de la virginidad perdida de mi madre o quizás mis encuentros con eso que llaman Arte fue lo que me convirtió en la arriesgada tipa guerrillera y tira piedra que soy hoy en este bello mundo tan convulso.
(Su actitud se vuelve más íntima con los espectadores) Les cuento que mis primeros actos subversivos a favor de la justicia y en serio fueron en contra de mis bellas Tías: Seres perversos, de edad comprendida entre los 34 y 40 años, frígidas y también engañadas por el “SEM”: Sistema de Educación Machista”, mujeres que al estar permanentemente insatisfechas sexualmente y con el agravante de ni siquiera conocer su punto “G” y menos aún acudir a una satisfacción manual –Ya ustedes saben lo del peo religioso ese, que es bien ladilla, donde sólo se debe fornicar para procrear, lo demás es pecado…pero de este asunto no pienso hablar para no herir susceptibilidades – les decía que ellas no suelen explorarse mucho y les aburre leer; el caso es que toda esa represión sexual la han volcado en una furia loca en contra de tres huérfanos, es decir, mis dos hermanos y yo, y que al morir nuestra progenitora pasamos a llevar el triste prenombre de: los huérfanos de mi hermana”.
Pero el caso es que esa gran batalla la ganamos con argumentos, resistencia y un silencio de 10 años que aún no termina y por los vientos que soplan no predigo una palabra. Sin embargo les confieso que no fue tan difícil la batalla porque ellas se desgastaban apenas sus respectivos esposos necesitaban de sus buenos oficios como sirvientas del hogar, así que prontamente desistieron y hoy continúan en sus labores célebres de amas de casa, pero no les voy a seguir aburriendo con esa historia, voy a pasar al siguiente punto: La próxima gran batalla fue con el primer intento de amor azul y que duró mucho tanto que hasta pensé morir con él pero que finalmente no resultó y hoy somos grandes amigos, aprendí a amarlo desde la imperfección porque es que el Amor no es perfecto…(Respira profundo).
Eso afortunadamente no lo he aprendido tan tarde, entendí que el amor a veces es sólo una ilusión o un efecto producido por las endorfinas segregadas bajo un efecto de enamoramiento o estupidización humana y que su único fin es la “Reproducción de la Especie”, sólo que es más romántico y poético decir que “Amamos”…Y sí, sí se puede amar, ¡Claro que sí! Sólo que no es azul, ni rosa como todo el mundo repite.
Ahora el sexo es otro asunto, es una necesidad fisiológica que todos y todas debemos disfrutarlo, por que de lo contrario nos veremos sumergidos en la absoluta histeria y de allí vienen las locuras. (Contundente) Cuando nos entregamos para el sexo estamos amando al otro porque sólo de esa manera se explica tanta mezcla de fluidos… (Se ríe).
(Vuelve a centrarse en su catarsis) pero sigamos con las cosas que han transformado mi vida… Ahora al igual que ustedes espero mi primer hijo, ¡si ya sé! o hija, pero siento que va a ser un niño, esa es parte del “SEM” y esa idolatría hacia el hombre…
(Preguntando al público) ¿Qué?, ¿que no parezco feliz?, pues claro que estoy feliz, claro que me estoy tripeando mi momento de reproducción humana… (Se sonríe)…
¿Que por qué no asisto con el padre de la criatura? (Risas) Bueno eso deberían preguntárselo a él, yo estoy haciendo lo que debo hacer y lo nace de mis principios de humana…Imagino que el hace mutis porque no está preparado, la mayoría no lo está… (Se va tornando reflexiva y seria) Y sí, claro que me gustaría por cuestiones de esquemas sociales que él se la tripeara conmigo ahora, pero señores ese es su peo, allí no puedo hacer nada, no lo voy a perseguir por toda la geografía nacional para que asuma algo que naturalmente debería asumir… (Al público) ¿Cómo? “que qué dice él, bueno, lo que dicen todos que está feliz, pero yo sé que lo dice como expiación para su conciencia, para no sentirse tan culpable en el futuro, y es que con las cosas que la vida me ha brindado hasta puedo entender a los seres como él, (Le pregunta al público) ¿Es acaso sabroso pararse de noche, cambiar pañales, hacer teteros y no saber porque llora un niño? Imagino que el tipo está tan cagado que no se ha dado cuenta que quien sufre la quimioterapia de la maternidad soy yo… Porque estemos claros, esa vaina que en la maternidad todo es maravilloso es otra de las falsedades de nuestro sistema, todo se nos altera casi sin darnos cuenta, te duermes cuando no quieres, vomitas lo que no debes, te duele hasta el culo y lo peor es que en esta situación tan engorrosa se te puede elevar el deseo sexual, la ternura y la arrechera, en consecuencia con esa mezcla existencial de emociones es difícil encontrar a alguien que te complazca. Sin embargo señoras y señores racionalmente y espiritualmente me tripeo mi panza con todo y sus dolencias…
Ahora que reviso las cosas en retrospectiva creo que al igual que “Eva” salí a cazar en celo, salí a buscar semillas sin que esas semillas fuesen mis favoritas…Y es que debo confesarles que entre tantos millardos de espermatozoides que han recorrido mis entrañas uno de mis óvulos necios ha venido a aceptar a los espermatozoides de éste ser. (Con resignación) Pero bueno, quizás es un favor que le hago a la patria, porque sin mis óvulos tan torpes y poco selectivos, un ser como ése jamás hubiese podido reproducirse… (Se burla de ella misma).
Pero no todo es malo, al igual que “Eva” puedo escoger dónde ir y que hacer, sin los patrones esclavizados del “Hasta que la Muerte los separe”… Tengo algunas ventajas sobre ustedes… Y es que mi vida ha sido consecuente, ideas y praxis, lo necesario para concretar la dialéctica de la vida, pensamientos y acciones que me han hecho conciente que la felicidad no es un estado permanente y menos producido por las relaciones entre un príncipe azul y una mujer…
Entendí que la felicidad está en las pequeñas cosas, cosas que sólo están a la espera de tus sentidos y la razón necesaria para transformarlas en esas emociones que la decodifican en la Felicidad… Y esos momentos son tan breves como un orgasmo, el abrazo de un amigo, el beso de un niño, la vista del mar o el sorbo d alguna bebida espirituosa.
Quizás hoy ellos están aquí junto a ustedes, asumiendo la paternidad como ustedes esperan que lo hagan… Quizás mañana ya no estén, así que queridas compañeras les sugiero que beban cada gota de esta complacencia, degústenlos y estén concientes que quizás mañana sean otros los brazos y los alientos de compañía. (Se escucha la música de Julieta Venegas “Me Voy” y sale).
Fin
Patricia Riera
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